Laura Fernández estalla y llama «ridículas y desesperadas» a quienes la acusan de dictadora

La presidenta Laura Fernández rechazó este lunes las críticas de sectores de oposición que la acusan de intentar concentrar poder y afirmó que esos señalamientos son «ridículos y desesperados». Durante una conferencia de prensa convocada para presentar proyectos de ley, la mandataria defendió la actuación de su Gobierno y cuestionó tanto a sus detractores como a algunos medios de comunicación, al sostener que buscan confundir a la ciudadanía.
Las declaraciones surgieron luego de que se le consultara sobre manifestaciones recientes en las que figuras políticas y otros actores han advertido sobre un supuesto riesgo para la democracia costarricense. Aunque inicialmente indicó que la conferencia estaba enfocada en iniciativas legislativas, decidió responder ampliamente a los cuestionamientos.
Laura Fernández estalla y llama «ridículas y desesperadas» a quienes la acusan de dictadora
Fernández aseguró que existe un esfuerzo por instalar la idea de que su administración pretende convertir al país en una dictadura. En ese contexto, calificó esas afirmaciones como infundadas y dirigidas a desacreditar el trabajo del Poder Ejecutivo.
«Hay medios como La Nación y gente enemiga del gobierno que intenta confundir a los costarricenses indicando falsamente que yo tengo aspiraciones de convertirme en una dictadora, así de ridículos y así de desesperados están los opositores del gobierno», manifestó la presidenta.
La mandataria desafía a presentar pruebas en su contra
La presidente también respondió a declaraciones del fiscal general, Carlo Díaz, quien anteriormente señaló preocupaciones sobre un eventual «tinte de dictadora» en algunas acciones del Gobierno. Fernández afirmó que hasta el momento nadie ha logrado demostrar que su administración haya incumplido la Constitución o el ordenamiento jurídico.
«Yo le dije que me diera un solo ejemplo de alguna norma constitucional, de alguna ley, de alguna opinión jurídica, de algún voto de la Sala, de alguna resolución judicial que algún ministro o yo hayamos incumplido», expresó.
Asimismo, sostuvo que las iniciativas de ley impulsadas por el Ejecutivo forman parte del funcionamiento normal de un sistema democrático y rechazó que puedan interpretarse como intentos de intervenir otros poderes de la República.
La mandataria añadió que, desde su perspectiva, quienes realizan esas acusaciones sienten temor al respaldo ciudadano que obtuvo el oficialismo en las urnas durante las elecciones nacionales. En ese sentido, defendió la legitimidad democrática de los diputados oficialistas.
«Le tienen pavor al pueblo costarricense que me eligió democráticamente, sí señor, y con una inmensa mayoría. Estos 31 diputados oficialistas son la voluntad del soberano que expresó en las urnas», afirmó.
Fernández también hizo referencia a su reciente gira por Guanacaste y señaló que, durante sus actividades en esa provincia, percibió un amplio respaldo popular. Según indicó, ese apoyo contradice las versiones que cuestionan el compromiso democrático de su administración.
La presidenta sostuvo además que la democracia costarricense «está más viva que nunca» y consideró que las críticas forman parte de una estrategia política impulsada por sectores opositores y algunos actores institucionales. A su juicio, la ciudadanía distingue entre esas afirmaciones y la gestión que desarrolla el Gobierno.
«Cuando dicen que yo quiero ser una dictadora, cuando dicen que yo quiero violar las leyes de Costa Rica, el pueblo masivamente contesta que no, porque el pueblo es sabio y sabe que eso es una bajeza más», expresó.
Las declaraciones de Laura Fernández se producen en un contexto de creciente confrontación política entre el Poder Ejecutivo, sectores de oposición y distintas instituciones del Estado, en medio del debate sobre los proyectos de ley promovidos por el Gobierno y las críticas que han generado en diversos ámbitos.





