Ministro de Cultura se opone a reglamento: «seguiré defendiendo una visión de ciudad donde el desarrollo económico, la convivencia y la cultura avancen de la mano”

El ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, remitió un criterio técnico al Concejo Municipal de San José en el que solicita reconsiderar una propuesta de modificación reglamentaria que, según expone, podría limitar significativamente el desarrollo de actividades culturales en espacios de la capital.
La iniciativa forma parte de una discusión impulsada por el gobierno local sobre nuevas reglas para la convivencia urbana. Sin embargo, desde el Ministerio de Cultura existe preocupación por los posibles efectos que tendría sobre manifestaciones artísticas como conciertos, presentaciones musicales, danza, teatro, festivales y otras actividades culturales.
Ministro de Cultura se opone a reglamento: «seguiré defendiendo una visión de ciudad donde el desarrollo económico, la convivencia y la cultura avancen de la mano”
En el documento enviado al órgano municipal, el jerarca sostiene que cualquier regulación debe procurar un equilibrio entre el orden público, la convivencia ciudadana y la protección de la actividad cultural, sin que uno de estos elementos prevalezca de forma desproporcionada sobre los demás.
«Ni el Concejo ni el alcalde deben obviar el clamor de los habitantes que se han manifestado en contra, al igual que nosotros, de su pretensión», expresó Rodríguez Vives al referirse a las observaciones planteadas sobre la propuesta.
El ministro indicó que comprende la importancia de establecer normas que permitan una convivencia adecuada dentro de una ciudad moderna. No obstante, considera que esas disposiciones deben diseñarse de manera que no comprometan el desarrollo de expresiones artísticas que forman parte de la identidad cultural del país.
Asimismo, señaló que las actividades culturales representan espacios de encuentro para la ciudadanía y constituyen una parte importante de la dinámica económica de numerosos sectores relacionados con la producción artística y el entretenimiento.
Cultura y economía, los principales argumentos del Ministerio
Dentro de su posición técnica, Rodríguez Vives advirtió que las restricciones contempladas en la propuesta podrían repercutir no únicamente en los artistas, sino también en quienes participan de manera indirecta en la organización y ejecución de eventos culturales.
«Cuando una norma obliga a que la música se detenga, que el baile desaparezca o que un escenario se apague, no solo se limita una actividad; también se reducen oportunidades para artistas, técnicos, productores, emprendedores y miles de familias que encuentran en la cultura su sustento», manifestó el ministro.
El jerarca destacó que disciplinas como la música, la danza, el teatro y los festivales generan empleo, impulsan el turismo y fortalecen la economía creativa, razón por la cual considera necesario que cualquier regulación tome en cuenta estos impactos antes de su eventual aprobación.
Según explicó, la cultura no debe verse únicamente como un componente recreativo, sino también como un factor que contribuye al desarrollo social y económico de las ciudades mediante la generación de oportunidades para distintos sectores productivos.
Rodríguez Vives añadió que una ciudad puede promover simultáneamente la seguridad, el orden y el respeto por los vecinos sin limitar las actividades culturales, siempre que las regulaciones sean proporcionales y contemplen mecanismos que permitan la convivencia entre ambas realidades.
«El desarrollo de una ciudad no se mide solo por lo que construye, sino también por lo que permite crear. Como ministro de Cultura y Juventud seguiré defendiendo una visión de ciudad donde el desarrollo económico, la convivencia y la cultura avancen de la mano», afirmó.
El pronunciamiento del Ministerio de Cultura se incorpora al proceso de análisis que actualmente mantiene el Concejo Municipal de San José sobre la propuesta reglamentaria. Mientras continúan las discusiones, distintos sectores culturales y ciudadanos han expresado posiciones tanto a favor como en contra de las modificaciones planteadas, en un debate que permanece abierto sobre el futuro de las actividades culturales en la capital.





