«Lo están tergiversando»: Diego Miranda responde a la lluvia de críticas por polémico reglamento que prohibe bailar en bares y restaurantes

El alcade de la Municipalidad San José Diego Miranda reiteró que el proyecto del nuevo Reglamento de Espectáculos Públicos aún no es un texto definitivo y aseguró que el proceso apenas inicia su etapa de consulta, luego de que distintos sectores manifestaran preocupación por el posible impacto de las nuevas disposiciones sobre bares, restaurantes, artistas y organizadores de eventos.
Miranda afirmó que en los últimos días ha circulado información que, según indicó, presenta de forma incorrecta el alcance de la iniciativa. Reconoció que algunos comerciantes y patentados mantienen inquietudes por las posibles restricciones, especialmente en materia de horarios y actividades permitidas.
«Lo están tergiversando»: Diego Miranda responde a la lluvia de críticas por polémico reglamento que prohibe bailar en bares y restaurantes»
Miranda explicó que la aprobación inicial realizada por el Concejo Municipal representa únicamente el comienzo del procedimiento reglamentario y anunció que la Municipalidad habilitará canales presenciales y virtuales para recibir observaciones de ciudadanos, empresarios y organizaciones interesadas antes de continuar con la tramitación.
«Es apenas el comienzo del proceso de una promoción de un reglamento que es necesario para nuestros barrios y la municipalidad va a abrir el canal de comunicación y también los espacios físicos para que las personas puedan expresarse», manifestó el alcalde.
Uno de los principales cuestionamientos del sector comercial se relaciona con la limitación de actividades bailables en restaurantes, incluso cuando existan presentaciones de música en vivo, karaoke o DJ. El proyecto también contempla clausuras cautelares de hasta 24 horas para determinados incumplimientos establecidos en la normativa.
Sobre este punto, Miranda aseguró que el objetivo municipal es encontrar un equilibrio entre la actividad económica y el derecho al descanso de quienes viven en zonas residenciales. Añadió que la administración está dispuesta a revisar el alcance de los horarios y las áreas donde podrían aplicarse las restricciones.
«Estamos dispuestos a revisar cuáles son las zonas y si esas zonas impactan o no, porque el objetivo de la municipalidad es que sobre todo en zonas residenciales no haya una desnaturalización de aquellas licencias que no deberían operar», señaló.
El alcalde sostuvo que algunas licencias comerciales han sido utilizadas para desarrollar actividades distintas a las autorizadas originalmente, situación que, según afirmó, ha provocado conflictos por ruido y convivencia en diversos barrios del cantón central.
Asimismo, rechazó las interpretaciones relacionadas con el artículo 85 del proyecto, el cual contempla clausuras cautelares cuando durante un espectáculo público se compruebe el consumo, promoción o comercialización de drogas, siempre que esos hechos sean atribuibles al organizador o al establecimiento responsable.
Miranda leyó parte del texto del reglamento para sostener que la medida no responde a criterios subjetivos, sino a situaciones específicas establecidas en la propuesta normativa. Además, indicó que algunas críticas provienen de sectores que anteriormente cuestionaron los operativos municipales realizados en establecimientos que posteriormente fueron vinculados con hechos delictivos.
«Algunas de las gentes que han generado una bulla innecesaria sobre la aprobación de este reglamento son precisamente los que en algunos momentos, cuando hemos querido fiscalizar ciertos negocios problemáticos incluso ligados al narco, no necesariamente han estado de nuestro lado», expresó.
Mientras tanto, representantes de bares, restaurantes, productores, músicos, DJs y organizadores de eventos mantienen su oposición al proyecto y solicitan al Concejo Municipal reiniciar el proceso de elaboración del reglamento. El sector considera que varias disposiciones podrían afectar el desarrollo de actividades culturales y la operación comercial nocturna.
La Municipalidad insiste en que la propuesta continúa en una fase preliminar y que las observaciones ciudadanas serán analizadas antes de una eventual aprobación definitiva. El alcalde reiteró que el propósito es alcanzar consensos que permitan fortalecer la convivencia entre residentes y comercios sin afectar la oferta cultural y gastronómica de la capital.





