Nacionales

Álvaro Ramírez: Lo primero que hay que hacer es «Desintoxicar la política del odio»

Álvaro Ramírez del Partido Liberación Nacional (PLN) dijo que la nueva Asamblea Legislativa asumirá funciones bajo un escenario de incertidumbre económica internacional. El futuro jefe de fracción no ocultó su preocupación por lo que ocurrirá el próximo 1 de mayo, cuando las puertas del Congreso se abran en medio de una tormenta financiera que pocos veían venir. ¿Está Costa Rica realmente preparada para el impacto que se avecina?

Combustibles y encarecimiento de la vida son las sombras que acechan la toma de posesión de los 57 diputados. Mientras la tensión crece en el estrecho de Ormuz, la economía nacional se asoma a un abismo de precios altos que podría paralizar al país. La incógnita ahora es si el nuevo Directorio Legislativo tendrá la capacidad de reaccionar antes de que el costo de los alimentos se vuelva insostenible para el pueblo.

Álvaro Ramírez: Lo primero que hay que hacer es «Desintoxicar la política del odio»

“Habría que ver, primero analizar, cuál es la evolución de ese conflicto, cuáles van a ser las consecuencias económicas; evidentemente combustible, esa es una”, manifestó Ramírez. El legislador electo subrayó que la crisis energética es un desafío imprevisto pero de extrema gravedad para la estabilidad nacional.

El impacto no se limitaría únicamente a las estaciones de servicio, según el análisis del economista Leiner Vargas, de la Universidad Nacional (UNA). Un incremento en los hidrocarburos genera automáticamente una presión inflacionaria sobre el transporte público y la distribución de mercancías en todo el país.

La producción de alimentos en Costa Rica también está en el radar de preocupaciones de la próxima bancada de oposición. El diputado Ramírez advirtió que el conflicto internacional afecta la importación de productos químicos esenciales para el mantenimiento de las cosechas en las zonas rurales del territorio.

Para más información https://www.ku-vo.com

“También hay impactos en otros sectores como, por ejemplo, el acceso a fórmulas nitrogenadas para el agro, que es un insumo agropecuario muy importante”, explicó. Esto significa que el costo de la canasta básica podría dispararse si no se toman medidas paliativas desde el primer día de mayo.

Ante este panorama, la Asamblea Legislativa deberá transformarse en un espacio de soluciones técnicas y no solo de confrontación política. “Ese tipo de situaciones habrá que evaluarlas para ver qué acciones se pueden tomar desde la Asamblea Legislativa”, puntualizó el representante del PLN.

Para el futuro jefe de fracción, la clave para superar esta crisis económica reside en un cambio drástico en la comunicación política. Ramírez asegura que la toxicidad en los debates actuales impide que los legisladores lleguen a acuerdos sustanciales que beneficien a la población civil.

“Lo primero que hay que hacer es desintoxicar la política del odio; ese discurso de odio hay que eliminarlo de la faz de la Asamblea”, enfatizó. Según su criterio, la construcción de confianza entre las distintas fuerzas políticas es el único camino para legislar con eficacia.

La nueva administración legislativa tendrá el mandato de restablecer un diálogo respetuoso que permita enfrentar los choques externos con una agenda común. “Tenemos que desintoxicar el lenguaje y el discurso y la forma de dialogar para que podamos entendernos”, insistió el diputado electo.

El reto de los 57 legisladores será demostrar madurez política ante un contexto global que no da tregua a las economías pequeñas. El éxito de la gestión del 1 de mayo dependerá de si logran blindar al agro y al transporte frente a la inestabilidad de los mercados extranjeros.

Finalmente, la fracción de Liberación Nacional buscará liderar estos acuerdos para suavizar el impacto económico en las familias más vulnerables. La vigilancia de los precios internacionales y la búsqueda de insumos alternativos para el campo serán ejes fundamentales de la labor legislativa que se avecina.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba