Pilar Cisneros califica a Dinorah Barquero como la diputada «más mentirosa»

Pilar Cisneros enfrenta hoy uno de los capítulos más tensos en su trayectoria dentro de la Asamblea Legislativa tras revelar detalles inéditos sobre su convivencia con la oposición. La jefa de fracción ha decidido romper el silencio sobre lo que ocurre cuando las cámaras de televisión se apagan en el Congreso.
Detalló los desafíos personales y políticos que ha enfrentado como principal defensora del Gobierno de Rodrigo Chaves. Según su testimonio, la labor parlamentaria se ha visto empañada por un ambiente que califica de agresivo y carente de debate técnico.
Pilar Cisneros califica a Dinorah Barquero como la diputada «más mentirosa»
La diputada reconoció que su incursión en la política responde a una motivación única de servicio hacia el país. «La única motivación que yo tuve, que tengo y que tendré para meterme en política, es que yo creo que este país merece mucho más de lo que tiene», afirmó.
Respecto a la convivencia con otras bancadas, Cisneros calificó el entorno de trabajo como «absolutamente tóxico, en medio de insultos, mentiras, agresiones». La legisladora lamentó que la confrontación haya escalado hacia aspectos personales y físicos en reiteradas ocasiones.
Dentro de sus declaraciones, destacó los ataques hacia su condición de salud, mencionando que han llegado a imitar su forma de caminar. «Me han imitado porque tengo un serio problema en un tobillo y tengo un problema grave para caminar, que es notorio», aseveró con preocupación.

Cisneros vincula esta hostilidad a su rol estratégico como la cara más visible de la defensa del Poder Ejecutivo. «¿A quién tienen que darle? A la que saca la cabeza. Pero lo he hecho con orgullo porque yo defiendo a capa y espada el gobierno», señaló.
La jefa de fracción también se refirió a la continuidad del proyecto político actual de cara a las próximas elecciones nacionales. «Estoy segura que el gobierno en la continuidad de Laura Fernández va a ser una gran cosa para Costa Rica», vaticinó la diputada oficialista.
Para Cisneros, las constantes comisiones investigadoras y críticas de la oposición son reflejo de una supuesta frustración política acumulada. Según su visión, los sectores detractores no han logrado debilitar la credibilidad de la actual administración ante la opinión pública costarricense.
En su análisis, diferenció entre la rivalidad política aceptable y el ataque personal que considera injustificable. La legisladora mencionó a colegas como Gilberto Campos y Daniela Rojas como figuras con las que mantiene una rivalidad respetuosa y meramente política.
«Yo puedo entender, puedo perdonar, puedo aceptar plenamente la rivalidad política. Pero lo que no puedo aceptar es el ataque personal», enfatizó Cisneros al comparar los estilos de debate de sus compañeros.
No obstante, señaló directamente a otros legisladores por conductas que considera inapropiadas en el ejercicio del cargo. Entre ellos, mencionó a Dinorah Barquero, Katia Cambronero y Eli Feinzaig, calificando sus intervenciones como ataques directos a la honra.

Sobre Barquero, la oficialista fue tajante al describirla como una figura irrespetuosa dentro de la dinámica de trabajo legislativo. De igual forma, manifestó su sorpresa ante el tono utilizado por Feinzaig, a quien calificó de emplear tácticas bajas al atacar.
Cisneros concluyó reafirmando su compromiso con el equipo de gobierno, al que describió como un «equipo pequeñito de guerreros». Pese a las dificultades, la diputada sostiene que el respaldo de la ciudadanía es el motor que justifica su permanencia en la política.
Finalmente, la legisladora lamentó que el ambiente actual aleje a personas valiosas de la función pública por temor al escrutinio destructivo. La política, según su experiencia, se ha transformado en un terreno donde la verdad suele ser la primera víctima del conflicto.





